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Qué significa due diligence
La expresión due diligence procede del derecho anglosajón y puede traducirse como "diligencia debida". En el ámbito jurídico-empresarial describe el conjunto de investigaciones y comprobaciones previas que un inversor o comprador realiza antes de cerrar una operación corporativa.
En el derecho español, esta idea se conecta con el principio de actuación diligente del empresario y del administrador social, recogido en el artículo 225 de la Ley de Sociedades de Capital. Los contratos obligan a las partes no solo a lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que se deriven de la buena fe y del uso del tráfico, conforme al artículo 1258 del Código Civil.
En la práctica mercantil, la due diligence consiste en una auditoría integral de una empresa que permite verificar su situación jurídica, posición económica, riesgos regulatorios y estructura operativa. El resultado suele plasmarse en un informe de due diligence que describe los riesgos detectados y propone medidas para mitigarlos.
Cuándo se realiza una due diligence
La due diligence se lleva a cabo principalmente antes de formalizar operaciones empresariales relevantes.
Compraventa de empresas
Uno de los escenarios más habituales es la adquisición de una empresa, ya sea mediante compra de participaciones sociales, compra de acciones o adquisición de activos. Antes de cerrar la operación, el comprador necesita comprobar deudas existentes, litigios pendientes, contratos con clientes o proveedores y situación fiscal o laboral.
Fusiones y adquisiciones
En las operaciones de M&A la empresa adquirente necesita evaluar la estructura societaria de la empresa objetivo, su cumplimiento normativo y la existencia de contingencias económicas. Estas operaciones suelen implicar importantes inversiones, por lo que una revisión jurídica exhaustiva reduce significativamente el riesgo.
Entrada de inversores
Cuando una empresa busca capital externo —especialmente en startups, ampliaciones de capital o rondas de inversión— los inversores suelen exigir una revisión completa para garantizar que no existen riesgos que puedan afectar al valor de la inversión.
Tipos de due diligence
Due diligence legal
Analiza todos los aspectos jurídicos: estructura societaria, cumplimiento normativo, contratos mercantiles, propiedad intelectual y litigios pendientes. Es realizada normalmente por despachos especializados en derecho mercantil.
Due diligence financiera
Examina la situación económica: estados financieros, endeudamiento, flujo de caja y estructura de costes. Permite detectar riesgos financieros o irregularidades contables.
Due diligence fiscal
Comprueba el cumplimiento de obligaciones tributarias: impuestos pendientes, posibles sanciones fiscales e inspecciones tributarias. La existencia de contingencias fiscales puede suponer importantes responsabilidades para el comprador.
Due diligence tecnológica
En empresas tecnológicas o startups analiza la titularidad del software, licencias tecnológicas, seguridad informática y cumplimiento de normativa digital. Especialmente relevante en sectores de inteligencia artificial, software y comercio electrónico.
Qué aspectos analiza la due diligence legal
- Situación societaria: estatutos sociales, libros societarios, acuerdos de junta y consejo, pactos entre socios.
- Contratos relevantes: clientes principales, proveedores, distribución, financiación. Se identifican cláusulas de cambio de control, restricciones de cesión o penalizaciones.
- Litigios pendientes: demandas civiles o mercantiles, procedimientos laborales, sanciones administrativas.
- Propiedad intelectual: marcas, patentes, software y derechos de autor. Se confirma la titularidad legítima y ausencia de conflictos con terceros.
Riesgos que permite detectar
- Pasivos ocultos: deudas financieras, indemnizaciones laborales o sanciones administrativas no declaradas.
- Contingencias fiscales: inspecciones tributarias o errores en la declaración de impuestos con importantes responsabilidades económicas.
- Incumplimientos regulatorios: en sectores regulados como el financiero, tecnológico o sanitario, pueden provocar sanciones, pérdida de licencias o responsabilidad civil.
Consecuencias de no realizar una due diligence
No realizar una revisión previa puede generar responsabilidades contractuales inesperadas, sobrevaloración de la empresa al pagar un precio superior al valor real, y litigios posteriores por incumplimiento contractual o conflictos entre socios. La due diligence reduce significativamente la probabilidad de estos conflictos.