Derecho Laboral

Despido improcedente y nulo en España: diferencias, indemnizaciones y cómo impugnarlo

Quirós Abogados · Gijón y Madrid
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En España, un despido puede calificarse como procedente, improcedente o nulo. El despido improcedente se produce cuando la empresa no acredita la causa legal o incumple requisitos formales: la empresa puede optar entre readmitir al trabajador o pagar una indemnización de 33 días por año trabajado (máx. 24 mensualidades). El despido nulo se declara cuando vulnera derechos fundamentales o afecta a trabajadores especialmente protegidos, obligando a la readmisión inmediata. El plazo para impugnar es de 20 días hábiles.

Tipos de despido en España

El derecho laboral distingue tres posibles calificaciones del despido tras su revisión judicial: despido procedente (la empresa demuestra la causa legal y cumple los requisitos formales); despido improcedente (no existe causa válida o se incumplen requisitos formales); y despido nulo (vulnera derechos fundamentales o afecta a trabajadores especialmente protegidos).

Fuente: Real Decreto Legislativo 2/2015, Estatuto de los Trabajadores (ET).

Despido improcedente: cuándo y consecuencias

Un despido se declara improcedente cuando el empresario no justifica la causa alegada o incumple las exigencias legales: inexistencia de los hechos imputados, desproporción entre conducta y sanción, defectos formales en la carta de despido o utilización indebida del despido disciplinario u objetivo. Cuando un despido se declara improcedente, el empresario debe elegir entre readmitir al trabajador abonando los salarios de tramitación, o extinguir el contrato pagando la indemnización legal.

Fuentes: ET, art. 56 · STS 119/2014, de 13 de febrero.

Despido nulo: cuándo y consecuencias

El despido nulo se produce cuando vulnera derechos fundamentales o afecta a trabajadores especialmente protegidos. Los supuestos más frecuentes son: discriminación por sexo, raza, religión, orientación sexual, edad o discapacidad; vulneración de derechos fundamentales como libertad sindical o derecho a la tutela judicial; y situaciones de especial protección como embarazo, maternidad, reducción de jornada por cuidado de hijos o suspensión por nacimiento/adopción. La declaración de nulidad conlleva readmisión obligatoria, pago de salarios de tramitación y el contrato se considera como si nunca hubiera sido extinguido.

Fuentes: Arts. 14 y 24 CE · Arts. 53.4 y 55.5 ET · STC 92/2008.

Cálculo de la indemnización por despido improcedente

La indemnización legal se calcula a razón de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Para contratos anteriores a la reforma laboral del 12 de febrero de 2012 existe un régimen transitorio: 45 días/año hasta esa fecha y 33 días/año a partir de ella. Para calcular la indemnización deben considerarse: la antigüedad desde el inicio del contrato, el salario diario (salario base + complementos + pagas extraordinarias prorrateadas) y el tiempo trabajado proporcional.

Fuente: ET, art. 56.

Cómo impugnar un despido

1. Papeleta de conciliación ante el SMAC: trámite obligatorio previo a la demanda judicial. Trabajador y empresa intentan alcanzar un acuerdo; si no lo hay, se abre la vía judicial.
2. Demanda ante el Juzgado de lo Social: si la conciliación fracasa, el trabajador puede presentar demanda. El juez analizará la existencia de causa legal, el respeto a los requisitos formales y si se han vulnerado derechos fundamentales, calificando el despido como procedente, improcedente o nulo.

Fuente: Ley 36/2011, Reguladora de la Jurisdicción Social, art. 103.

Plazo para impugnar: 20 días hábiles

El trabajador dispone de 20 días hábiles para impugnar el despido, contados desde el día siguiente al despido (excluidos sábados, domingos y festivos). La presentación de la papeleta de conciliación suspende el plazo hasta la celebración del acto de conciliación. Si el trabajador no impugna el despido dentro del plazo legal, pierde el derecho a reclamar.

Fuente: ET, art. 59.3 · LRJS, arts. 63 y 65.

Preguntas frecuentes

¿Puede una empresa despedir sin causa?
En principio no. El despido debe basarse en una causa legal. Si la empresa no puede justificarla, el despido puede ser declarado improcedente. Fuente: ET, arts. 54-56.
¿Cuándo se considera nulo un despido?
Cuando vulnera derechos fundamentales o afecta a trabajadores protegidos por la ley, como en casos de embarazo, discriminación o ejercicio de derechos sindicales. Fuentes: Arts. 53.4 y 55.5 ET · STC 92/2008.
¿Quién decide si un despido es improcedente o nulo?
La calificación del despido corresponde al Juzgado de lo Social, salvo que las partes alcancen un acuerdo previo en el acto de conciliación ante el SMAC.
¿Qué ocurre si la empresa no paga la indemnización?
El trabajador puede reclamar judicialmente la cantidad debida y solicitar la ejecución de la sentencia ante el mismo Juzgado de lo Social.

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